viernes, 14 de diciembre de 2007

La maravilla


Que me salve.
Que llegue de donde no se vea , casi sin que me de cuenta y me salve del tedio. Que me saque de la melancolía y de las ganas de más tristeza que me ahogan de alquitrán y llanto. Que me salve, que me saque del fondo, que me recupere para el mundo, que me sorprenda como suele hacerlo, que me absuelva de las culpas que cargo solo por haber vivido, que me redima de los pecados de todos los deseos de la vida. De todos los que sirvieron para avanzar, para llegar a alguna parte donde me esperó otro camino. Que aparezca y me deje llorar encima suyo, que me quite el frío, que me alegre la tarde que cuente anécdotas y se suelte el pelo…

Que llegue en una esquina, en la baldosa despegada de la otra vereda, en el subterráneo, en la lluvia matinal o vespertina. En la patada que siento en el pecho, en medio de la fila del banco, en las rotiserias y en los mercados. Que me sienta pequeñísimo ante ella, que me sienta un títere de Dios, que me pare enfrente y la vea grandísima mirándome. Que sea un movimiento de manos, un gesto, un lapsus, una actitud, una diatriba.
Una bufanda talvez, unos zapatos. Un aliento saliendo de un suspiro. Un vasito de vidrio con café, una puerta y su ventana de madera. Un vidrio mojado y la neblina. El sol entrando por las hendijas de una celosía. Un ramo de flores naciendo en un balcón impertinente que se anima en medio del asfalto azul. Una carcajada al fondo del callejón, una cortada, un pasaje, un camino con casas viejas donde no hay ruido. Un tipo en bicicleta que se ríe. Un cuello de tapado que le cubre a ella la cara en la parada del 10 o del 59.

Que me salve de todo lo que ahoga, lo que agota, lo que ahorca. Que me salve hasta de mi mismo. Hasta de lo que se dice lindo todo el tiempo y no es más que cajas en un depósito, a comisión de venta.
Que llegue a salvarme hasta de la lindura, lo mediano, lo agradable, lo pulcro, lo destacado, lo que distingue, lo prestigioso, lo glamoroso, lo fino.

Llega por favor como un alud y arrasa con el mundo conocidoRebalsado de ti…por cada día…te espero aun por más…porque no me olvido nada. Porque no hay nada mejor que vos. Cuando estas en todas partes.
Foto: Capitan de su calle

1 comentario:

Belen dijo...

que linda foto!!!!!!! me encanta....y me encantan tambien las margaritas!!!! muy lindo tu relato.