jueves, 6 de diciembre de 2007

Cosas de bar en abril


La servilleta se empecina
en ser garabateada
por un enamorado,
las tazas desean al café
y el café a las tazas
y todos sueñan con bocas
que los sorberán.
El bar abre sus ventanas
y se deja habitar
por ellos dos,
por el sol y por el frío de abril.
La mesa, incompleta,
solo se reconfortaal sentir
sobre su lomo
el descanso de un brazo,
el apoyo de un codo,
el sudor de una mano
llegando lentamente
a otra mano nerviosa.
El aire fresco de la mañana
se impacienta por escabullirse
entre los labios
y volverse tibio,
dentro de cada uno de ellos,
mezclarse con el agua de sus bocas
y hacerse vapor de beso.
Foto: Henri Cartier Bresson

1 comentario:

Anilina Colibrí dijo...

hola capitán, lo felicito por su arribo a nuevo puerto.
ojalá que le depare lo mejor, un beso grande y gracias por la explicación futbolística del otro día, me hizo bien charlar un ratito con usted.