jueves, 7 de mayo de 2009

Nota a pedido



Pablo: Como te conté la ultima vez que nos vimos estoy buscando y juntando mucha información acerca de ¿Que es enamorarse o como uno se enamora? y de ¿Que es el amor? Me diste una respuesta interesante que me recordó una frase que pronunció Borges alguna vez:

Enamorarse es crear una religión cuyo Dios es falible.


Espero tu respuesta,

gracias, buenos días.


Negra:

Bueno, lo primero es lo primero. Ciertamente a Borges le sale mejor que a mi. Y más sintético. O sea doblemente mejor. Pero básicamente, algo de lo que hablábamos el otro día sobre este tema tiene que ver con que creo que el amor es fe. Por sobre todo. Fe en alguien a pesar de cualquier cosa. La fe no tiene documentos, no tiene ninguna firma que te garantice nada. Se cree o no se cree. No hay nada que acredite que la fe está ahí. Solamente se afirma en el interior de alguien y se demuestra cada vez que se puede, porque se cree firmemente en eso.
¿Como se responde a esa fe si solo hay que confiar en la palabra del otro? Bueno, confiando. Creyendo en eso. Teniendo fe también del otro lado. Avalando sin pruebas preliminares.

El enamoramiento es otra cosa. Es un paso del amor, no necesariamente el primero, pero si uno necesario. A veces las relaciones terminan antes de llegar a otro nivel de compromiso. El enamoramiento es ponerle cara al deseo. A los deseos que tenemos de todo. Es encontrar a alguien que no pertenece a ningún grupo social en particular a partir del momento en que eso aparece. Pertenece a un lugar interno único que es ocupado nada más que por esa persona y más allá de cualquier rol que pudiera ocupar antes. En esta faceta del amor, el sentimiento parece grande mas por intenso que por extenso. No importa cuanto tiempo pasó, importa como.
Claro que en el medio hay deseo, piel, sexo, química. Pero se puede tener sexo sin amor, tranquilamente. Cuando aparece el enamoramiento, aparece la primera cara del amor, y todo eso también tiene que ver con creer. Mientras más barreras se rompen, mas fluyen esas sensaciones. Cuando todo eso aparece; el devenir se manifiesta de otra manera a los ojos de los enamorados y se ven más coincidencias que desencuentros. No hay objetividades posibles. El enamoramiento fluye más allá de los sentidos tradicionales de percepción del mundo. Y el amor es la total expresión de la subjetividad total.

Después claro, los años cambian esas visiones y muestran las miserias de cada uno.
¿Cómo es posible que haya gente que se sigue eligiendo después de tanto tiempo?
Bueno, ahí empiezan a correr otras cuestiones que si bien son parte de lo mismo, no deja de ser importante mencionarlas.
Los términos de la fidelidad que los arregle cada uno con su pareja. No son un parámetro de falta de amor. Hay parejas que prefieren la monogamia, otras los amantes secretos o los secretos a voces, otras que viven de orgía en orgía. No veo razón para considerar mas amor uno que otro. También hay gente que prefiere gente de su mismo sexo y otra gente que prefiere gente del sexo opuesto. De modo que las preferencias de género o actividad sexual no resultan parámetros generales dentro del amor, sino más bien cuestiones particulares que cada pareja negociará como más le guste.
Los términos afectivos también varían según las culturas, las costumbres o las clases sociales.
Más allá de las preferencias de cada uno, hay siempre algunas constantes. La lealtad siempre aparece. Cuando el idilio terminó y vienen los momentos duros es cuando se sabe si fueron solo unas buenas vacaciones o hay algo mas profundo en ese compromiso. Eso. Un compromiso personal con el otro, más allá de cualquier unión simbólica o legal. Un compromiso con la vida del otro casi como la propia. A la par.
En medio de todo eso, no va faltar oportunidad para demostrar las miserias que todos tenemos adentro. Y tarde o temprano esas miserias van a hacerse evidentes. Y ahí aparece la otra variable importante, a mi entender. La tolerancia. De quien muestra su miseria y de quien la ve. Para cambiar y para aceptar. Si se negocian esas cosas ya se está negociando mucho mas profundo de lo que podríamos negociar nuestra vida y nuestro comportamiento en cualquier otro ámbito. Y eso también es el amor y se hace porque se cree. Sino es imposible de sobrellevar, angustiante y lleno de fracasos. Y eso ya no es amor, es otra cosa.

No es mi intención llevar esto a ámbitos religiosos. Hablo de otra fe, de la que tenemos los que creemos en algo, es decir, casi todos; pero me viene a la mente una frase que ha sido muletilla de miles de curas desde tiempos inmemoriales. Esa frase es:
“Dios es amor”
Bueno, sospecho que quien la dijo sabia de lo que hablaba. Dios es amor en tanto dios es fe. Se cree o no se cree. Después vino el merchandising eclesiástico y llevó la frase por otros lares menos filosóficos y más prácticos. No hay libros de teología con esa frase, pero si hay almanaques de panadería
Digamos, la fe es como el amor, pero poniendo la libido en otras partes. No en una persona en particular, pero si en una empresa, en una iglesia, un proyecto artístico, una carrera, lo que sea. El amor más allá de las personas y de las pasiones arrebatadas, el amor por algo, no por alguien.

Una cuestión recurrente es la relación entre el amor y la muerte.
El amor y la muerte se chocan a veces. Se juntan en historias adolescentes o criminales que se llevan a extremos, se mezclan en los discursos de los curas como punto final del matrimonio. Ya lo han contado mil literatos, eso no es novedad. Pero cuando chocan, lo hacen por la diferencia fundamental que provocan en todos. Entender algunas cosas de la muerte es aprender a descreer de algunas cuestiones. Entender algo del amor es aprender a creer en otras. Probablemente porque el amor sea una de las mas bellas expresiones de la vida.

Asi, los que saben porque han vivido, cuentan que amar tiene sus beneficios. Porque una vez que alguien ha visto lo peor de uno y aun asi cree, se sabe claramente que no puede ser ninguna cosa más que amor lo que se siente.
Puede haber sexo o no. Puede ser de pareja o de familia, puede ser por algo o por alguien, pero para ver amor de verdad, hay que hurgar mas profundo que en los vaivenes de una pareja, Porque el amor puede estar en todas partes y de hecho lo vivimos en muchísimos ámbitos casi sin darnos cuenta. Para demostrar la relación entre la fe y el amor, hay una pregunta que es ineluctable y comprobatoria:

¿Se cree en un hijo o no se cree?

¿Ya se contestó?

Gracias, buenos días.


Foto: Capitan de su calle

9 comentarios:

Negra dijo...

Y lo publicaste nomas!!
Que te pudo decir mi querido, mas que Gracias!

Un beso

Romina E. dijo...

Excelente escrito! Nunca había pensado el amor como "fe"; pero es un cristal interesante, tanto el recorte de Borges como en su desarrollo.
Particularmente siempre asocie el amor con el crear, el movimiento. Lo siento cuando me transforma y crea a mi alrededor, y en mí. Me refiero tanto al amor de pareja como al que tb le pongo a mis actividades.
En algun punto el amor para mí es energía en movimiento, natural y espontaneo cuyo productor logicamente es el corazón. Si algo se fuerza, es otra cosa, nunca amor...
Besos!

Safira dijo...

Es verdad, es todo eso!!!
Lo leia y no podia dejar de pensar en toda la gente a la que amo...
Uno no piensa a menudo en eso, la gente está alrededor de uno y ya. Pero ponete a pensar un minuto en todas las personas que cumplen esas cualidades en uno.. No son mamá y papá nada mas, hay mucha mas gente de la que uno cree...
Que loco, pensé en eso.
Muy bueno, como siempre
Te quiero aunque no hayas venido a cenar a casa hoy.. jajajaa

Safira dijo...

Escribí mi blog :P
Pasate! jajaja
Re de fotolog mi posteo!
Chuik! :P

rubiaa dijo...

Yo también creo que el amor tiene mucho que ver con la fé.
Una vez, en una escuelita dominical de una iglesia, escuché a una maestra decirle a un nene que Dios era como el viento, que no se ve, pero se siente, sabemos que esta ahi, por fé. Igual es el amor.

Ojo, que "Es el amor, tendré que ocultarme o huir" también es de Borges.

Zippo dijo...

Lo leí, y pusiste en palabras grandes verdades que sospechaba en forma instintiva, Pablo. Me pasó como Safira, mientras discurría el texto, recordaba a todos los que amo.
Un aplauso bien sonoro para este post.

Amnesis Poética dijo...

Como le dije una vez (quizás dos... mmm): un paso de fe hacia un gran abismo.
Un beso!

Pablo dijo...

Claro que si NEGRA!!!
Muchas de nadas querida!
besossss

Que buena vision ROMINA, de verdad. No lo habia pensado desde ese punto. El amor desde la creacion. Muy interesante eh? Hay cosas en las que no opera. Pero el amor no opera en todas partes. Bien podria ser no?
Besos

Me alegro SAFIRA que te haya pasado eso. Que bueno es repasar esa lista no?
Yo tambien te quiero mucho nenaaa! Y ya voy a ir a cenar che...no faltara oportunidad!
Ya me paso por el blog.Besossssss

Dios es como el viento... que buena imagen RUBIA, siempre con esas perlas usted.
Ah! y gracias por la frase de Borges. A veces que hubiera dicho todo no?

Salud enctonces ZIPPO por tu larga lista de gente que merece esos sentimientos. Ojala siempre esten con nosotros.
Salud por eso, con vino de mendoza, claro.
Un abrazo

Lo recuerdo AMNESIS. Una frase que me encantó. Y sisi, lo recuerdo...fueron quizas dos.
besos

The Raven dijo...

Una vez leí un poema que a mi parecer sintetizaba esto tan difícil de describir como lo es el amor y decía:
Que es amor me preguntaste un día
y no supe decírtelo con palabras
pues mis razones resultaban magras
ante lo inmenso que por ti sentía
Entonces, tome un puñal
y con él abrí mi pecho
y sacando el corazón del hueco estrecho
lo puse entre tus manos respondiendo…
esto es amor y aun estoy sufriendo

Un placer leerte después de un tiempo que no pasaba, pero mis tareas me mantenían ocupado. Un fuerte y cálido abrazo.