martes, 27 de noviembre de 2007

Matilde



Matilde nació en una casa de músicos. Ella acompañaba a sus hermanos por los bailes donde tocaban. Ella tiene alegría porque se crió en una familia con alegría. Ella tiene un patio con perros que le ladran y le saltan. Tiene una columna con cerámicas y dibujitos que hizo ella misma en medio de la galería. Matilde se casó con un hombre que murió y luego con otro con el que pasó casi su vida entera. Mati supo del amor y del dolor. De la perdida mas profunda y de la riqueza del cariño. Matilde Tuvo hijas y nietas. Tiene distancia y tristeza y en la lejanía también hay voces que le devuelven el alma.
Matilde hacia tortas con su nieta a las 3 de la mañana y le dejaba probar el licor de chocolate. Su nieta suele caer de sorpresa y le alegra la vida por muchos días. Ella cocina para su nieta y compra pizzas y empanadas con lo que guarda de su jubilación.
Su nieta revuelve cajones y le pregunta. Ella lee cosas de otros tiempos y recuerda. Cierra los ojos y los aprieta. Pasa una mano por su cara y saca el pasado de un arcon enorme de memorias. Lee y recuerda...

Siempre tiene algo que contar. Siempre tiene algo para hacer. Mati es chiquitita y algo encorvada por los años, pero es fresca como los chicos y muy empeñosa con lo que se propone. Mati trabajó toda la vida. Vivió en el frio y en el calor. En la ciudad y en el desierto. En la abundancia y en la necesidad. Mati sabe de la vida, por eso no da consejos. Opina al pasar mientras toma mate. Solo si se lo piden.
Matilde tiene muchos años. Un día sintió que las ideas se le escapaban y fue a la farmacia. Le dijo al farmacéutico: “Se me están escapando las ideas, déme algo para que se me queden”…así de fácil. El farmacéutico le dio. Nadie sabe que, pero algo le dio. Ella no dice. No quiere develar el secreto. Matilde guarda secretos de la vida. De cómo se hacen las comidas, de qué le agarra las ideas a su cabeza. De cómo hay que vivir. Matilde tiene manos de trabajadora. Manos de la vida. De frio y de patio de tierra.
Mati ya no guarda las formas...ya no tiene ganas de eso. Ella es solamente como quiere ser...y eso es maravilloso.

1 comentario:

Belen dijo...

gracias pablito..!!! realmente es bellisimo lo que escribiste, como siempre..., tenés el gran don de poner en palabras simples y cargadas de emoción lo que uno a veces se le anuda en la garganta! gracias, te quiero mucho