miércoles, 17 de septiembre de 2008

Cincuenta minutos con Alvarez


Ah… Álvarez…que voy a hacer con usted? Me borro? No voy mas? Me privo de sus comentarios sagaces? Me abstengo de sus balas de cañón que no suenan cuando caen? Licenciado….
Pareciera que habláramos un dialecto parecido. Mire que le habré tomado saña Álvarez. No sea cosa que en 50 minutos me venga a desmenuzar actitudes que me han tomado años. Mire que me ha dado bronca tantas veces. No Álvarez. No le voy a permitir. Mire que yo soy un tipo de convicciones. Venga a aclararme lo que quiera pero no me diga que yo…
Bueno…no se… bueno…yo…
Porque me dice eso?
Yo lo dije? Yo no lo dije
Yo dije eso???
Yo que dije? A ver? Recapitulemos.
No se Álvarez. Usted me pierde. Me pierdo en lo que dice. Me pierdo.
Bueno, esta bien. Yo también lo leí. Es un fallido fantástico. Se relame Álvarez. Se sonríe. Y yo con cara de bobo. Usted que juega a conocer y yo a desconocerme. Usted entiende que los tiempos son los que hacen falta cuando de buscar se trata. Ni manual ni formulas mágicas. Usted que dice que yo…
No.
Usted no dice. Yo digo. Y usted mira y se prende un cigarrillo. Y no dice nada. Nada.
Y yo que digo y si no digo no se habla. No me diga nada. Nonono. Ni se gaste. No me diga nada ya se. Yo que tengo que contar y usted que me devuelve el discursito armado de otra forma, usted que me acomoda palabras y las pone en la mesa.
Si Álvarez. Tengo un miedo terrible. Usted ni lo cuente. Bueno, no lo va a contar. Confidencialidad profesional, claro.
Y yo que hablo. Y usted que ni se gasta. Nonono… ni me hable Álvarez.
Bueno si, hable…bueno…quiero decir. OK…yo también leí ese. Fallido que me dibuja. Sesgo que me marca, barrradura que me cubre. Complejos, neurosis, fobias. No me desvíe. Oiga, oiga Álvarez!!! Charlas de psicoanálisis. Seminarios de Lacan. Y el recuerdo del viejo Sigmund. El viejito bueno que fumaba. Que era tan bueno que decía, “me equivoqué, no me crean, eso. Créanme esto”.
Nono…no me desvíe, que usted me da aire para que no me ahogue en obsesiones, pero los dos sabemos de que hablamos. Y me charla de serrat, de historia antigua. Y yo embalo como un gil, Álvarez. Usted me saca temas y yo agarro viaje. Y usted sabe de mi gusto por las palabras. Entonces usted se relame de palabras. Banquete de palabras para Álvarez de un tipo que dice, mientras habla de cualquier cosa. Ok Álvarez. De que nos toca hoy?
Dora? El hombre de las ratas? Lo dicho? Lo no dicho? Cine talvez?
De Marx? De Karl Marx? La ignominia más ignominiosa. Que frase…
Me sorprende. No esperaba que arranquemos por acá. Mucho más me sorprende arrancar por estos lares y terminar en mi infancia o en mi presente o en mis amores o no se que. Que tengo yo que ver en todo esto???
Ja! Mire que pregunta le tiro Álvarez.
You are the one Álvarez…you are the one… you have the touch.
“Hablemos de conchas” me veo diciendo; frente a una mesa llena de caracoles.
Esas cosas que usted tiene Álvarez. Y después se ríe claro. Se me ríe a mí que sabe que me río de mí más que de nada. Y claro que me río. Si me he escuchado diciendo cada cosa…
Y lloro, bueno…también…alguna vez. Ni lo diga. Ni cuente esas cosas Álvarez. Confidencialidad profesional.
Si me apellidara Borges podría escribir un mejor relato de todo esto Álvarez.
O seriamos un mejor dúo cómico.
Por lo pronto, como corresponde. Nos vemos el miércoles.
O cualquier cosa lo llamo y le aviso.
Ah y gracias por cambiar el horario de sesión Álvarez. No podía. No me daba el tiempo.
No podía?
No me daba el tiempo? Que me tiene que dar el tiempo?
Que estoy diciendo Álvarez? Bueno. Basta. Hasta acá. Dejamos acá? Je…
He aprendido a reconocer mejor mi neurosis. Por lo menos se cuando decirme a mi mismo que es hora de parar el pensamiento y pasarlo a acción. Que no es poco.
Actuar. Justo yo…Actuar.
Solo una breve reflexión. No lleva a nada, aparentemente. Vio como es esto Álvarez. Lleva su tiempo.
Usted siga haciendo por ahí, quiere? Ponga la oreja y prenda otro pucho.
Tiene fuego? Me convida? Que es este encendedor de cocina Álvarez? Es poco serio. Bien, sirve…gracias Álvarez.
Hoy tengo algunas cosas que contarle.
No sabe lo que me pasó… Muy raro. Muy loco todo.
Yo se que me va a entender Álvarez.
Por loco que parezca, yo se que me va a entender.
Me saco el sombrero.
“Chapó” Álvarez.

Gracias por eso.

9 comentarios:

Capitana del Espacio dijo...

EN cualquier otro blog puedo pensar que Alvarez es tu terapéuta pero sabiendo de quién viene me pregunto si el que se analiza es Pablo en persona, el qeu se replantea, el qeu se escucha, el que evade... Quizás me la compliqué al pedo pero me llevo la duda.

Un beso!

Maria "C" dijo...

Pues a mí me trajo recuerdos de Olmedo :P

Abracito

Apalabrada dijo...

No sé quién es Àlvarez pero tampoco imaginé que eras vos el que le hablabas o lo pensabas. Será porque yo suelo crear personajes medio neuróticos, no sé por qué me salen con tanta facilidad. :P
Este me agotó y creo que es la finalidad. Muy bien.
Beso grandote buen finde

Rapote dijo...

A mí también -como a María "C"- me trajo recuerdos de Olmedo y Portales...

;) Rapote

Cherry Lips dijo...

Guau la verdad que Alvarez podría ser el ejercicio mental que hace uno para analizarse, ordenar los pensamientos. El guardián de las ideas que permití que salgan algunas a flote y sean resguardadas otras.

No se si sere acertada o no, me intriga y me gusta.


Besotes Pablo !

Maria Noel dijo...

exista alvarez o sea un ejercicio mental del protagonista del relato, q cosas suceden cuando uno pone su cabeza a reflexionar y cuestionar, no?
lo unico que recomiendo a quien no lo ha hecho aun es que acepte de buenas a primeras que es un viaje de ida.

Stella dijo...

Me parece que este Alvarez, como lo hacía el Gabo, le anda robando las historias a la gente.
Atención que se puede venir un espectáculo de humor de este fulano que rompa todos los esquemas contando historias...nuestras!!!!
Y nosotros? contentos porque religamos con esa historia de la infancia que nos rompió los cocos hasta hoy.
Bueno, algún precio hay que pagar...
Beso capitan.

ilegalmente rubia dijo...

me encantó como se ve a alvarez.. digo por lo menos como lo vi yo.. como alguien que en realidad no te dice nada, no te ayuda, te escucha, fuma.. y uno habla solo jaja.. pero uno lo ve como un capo porque hoy en dia es tan dificil que alguien te escuche..

besos

Pilarcita dijo...

y ahora que digo? no está Alvarez por ahi, no? Yo tenía un Álvarez parecido a este.